La opinión de un futuro periodista. Eso si, sevillista
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Lunes, 25 de septiembre de 2006
El Sevilla pierde sus tres puntos en el Vicente Calderón, después de producirse el mayor atraco a mano armada, de esta temporada. Lo ha llevado a cabo el Señor, por llamarle algo, González Vázquez, árbitro del colegio gallego.
El equipo de Juande Ramos pierde su primer partido liguero y su liderato en la competición, después de haber sido vapuleado, no por los jugadores del equipo contrario, no por la afición – que sí lo fue el año pasado-, sino por el juez de la contienda, el señor González Vázquez.
El partido comenzó de la forma más trepidante posible. Los dos equipos se lanzaron a por todas, ya que el partido tenía la connotación de la temporada pasada. Una vez asentados los dos equipos en el terreno de juego, se empezó a ver la superioridad demostrada de un Sevilla, que supo atajar las contras del Atlético de forma brillante.
Cuando el Sevilla estaba siendo muy superior al Atlético de Madrid, llegó el primer gol de la jornada, que corrió a cargo de Renato Dirnei tras un rechace del malí Kanouté.
Con todo esto, empieza la labor del Señor González.
Empezó amonestando a jugadores a diestro y siniestro- cabe destacar que la defensa del Sevilla estaba amonestada al completo-. Una vez avisados los jugadores, cada falta, fuese de mayor o menor calibre, era sancionada con una tarjeta, cada entrada- fuese o no merecedora de amonestación- el Señor González enseñaba la tarjetita.
Con ese panorama llegamos a la expulsión de Escudé y minutos detrás de Javi Navarro, es decir, los centrales del Sevilla, ambos, fueron despedidos del partido, el primero, por ambas faltas, que más bien o más mal pueden ser “aceptadas” y el segundo por una falta inexistente, o al menos no para que le sacara la tarjeta que lo llevara fuera del terreno de juego. No señor González, no.
En definitiva, el señor González quitó las piedras del caminito para que un Atlético- derrotado por el Sevilla en juego, en fuerza y en talento-, pudiera encajar los dos goles , no por ello de menos brillantez, a manos de Maxi Rodríguez, que le llevaría a alzarse con la victoria de un partido, sin dudas ROBADO.
Ante lo expuesto, cabe decir, que ante el juicio que el Señor González debería haber resuelto de la forma más justa y equitativa posible, lo único cierto es que bajo mi humilde opinión, el señor González Vázquez, pasó de ser juez a acusado de un atraco a mano armada, con una víctima, como tantas veces, el Sevilla Fútbol Club, Campeón de La Uefa, y de La Supercopa, recuerden señores.
Por: José Antonio Rodríguez Colón | General | Comentarios (0) | Referencias (0)